El León Curioso

sábado, 15 de noviembre de 2008

Calle Matasiete

Según figura en la placa de la calle, el nombre de Matasiete se debe a una leyenda leonesa del siglo XIV: “El infante Don Juan Manuel conspira contra Alfonso XI. Gil de Villasinta y Juan de Velasco traen un mensaje del rey para Don Gutierre. Esperan la noche en la taberna del tío Joroba, donde se reúnen los partidarios del infante. Hay una pelea con varios muertos, entre ellos Juan de Velasco.”


La leyenda ampliada cuenta que allá por el año 1330 dos caballeros llegaron a León trayendo un mensaje secreto del Rey Alfonso XI para Don Gutierre, y después de toda una jornada de camino decidieron parar a cenar en una taberna que había en la Cal de Escuderos.

Allí fueron atendidos por la hija del mesonero, que ante los requiebros que le lanzó uno de los caballeros se retiró de forma precipitada tropezando con una cazuela que cayó al suelo.

Los parroquianos que se encontraban allí, con el alboroto, creyeron que los caballeros habían pretendido abusar de la joven, por lo que se originó en la taberna una discusión que comenzó con intercambio de insultos y acabó en la calle con las espadas en la mano.

Plano de León en el siglo XV

En ese momento llegaron los alguaciles a la taberna, por lo que huyeron todos menos los forasteros.

Como el Alguacil Mayor pretendió detenerles, se inició una nueva pelea entre unos y otros. La situación se puso fea y los dos caballeros huyeron metiéndose por la calle objeto de la leyenda, parándose allí a decidir quien se quedaba haciendo frente a los alguaciles y quien le llevaba el mensaje del rey a Don Gutierre.

Pero como se entretuvieron con esta decisión, cuando quisieron darse cuenta venían ya los alguaciles por las dos entradas de la calle, comenzándose de nuevo la pelea, resultado de la que uno de los caballeros cayó al momento. Pero el otro siguió peleando y consiguió matar a siete de los alguaciles escapando después y entregando por fin el mensaje a su destinatario.


Otras versiones menos creíbles de la leyenda nos cuentan que el nombre se debe a los siete muertos habidos como consecuencia de la competencia de las familias Castro y Lara por los amores de Doña Leonor de Guzmán (favorita de Alfonso XI con el que tuvo 10 hijos).


Al día de hoy esta calle suele ser tranquila según a qué hora se pase por ella y lo único que queda que pueda recordar algo a aquellas épocas de capa y espada es una hornacina vacía y desangelada, que algún día alojó al Cristo de Matasiete al calor de una lamparilla de aceite. (He oído que huyó de la hornacina harto de dejadeces y abandonos, y cuentan que en las noches de luna llena se le puede ver en compañía del tío Joroba y de los siete finiquitados tomándose unos vinos por la zona y recordando viejos tiempos ...)


9 comentarios:

Anónimo dijo...

el ayto se ha desentendido totalmente del acondicionamiento del soportal columnas, horancina y demás, y hasta el momento el ARI sigue por el mismo camino

El León Curioso dijo...

Anónimo, tristemente y por lo que parece el Ayuntamiento solo tiene tiempo y dinero para megaproyectos, tipo tranvía-estupendo-que-nadie-quiere-ni-necesita, megapalacio-de-congresos en el que una vez terminado, se gastará en mantenimiento y limpiacristales más de lo que se recaude por el IBI (para entonces ya nos lo habrán subido un 40000 %), etc.
Pero las pequeñas cosas que dan identidad a una ciudad, que nos recuerdan de dónde venimos, esas no tienen cabida ni en los presupuestos municipales ni en las cabezas ¿pensantes? que manejan los dineros de nuestros impuestos.

R.Chao dijo...

Qué razón tienes, León Curioso. Me hierve la sangre cada vez que pienso en esos megaproyectos. Y todavía me hierve más cuando pienso que son proyectos que defendían todos los partidos políticos leoneses en sus programas electorales. Hacía falta barrer a toda la clase política de esta tierra.

José María dijo...

Soy un leonés de nacimiento y alma que vive en Buenos Aires desde los 7 años. La calle de Matasiete tiene para mi una magia especial. Recién hoy me entero del significado de su nombre, Cada vez que viajo a León, no dejo de recorrerla en su totalidad, me transporta a otras épocas, y ahora sabiendo el origen del nombre, con más razón. Este próximo 2009, pienso volver nuevamente, y por ahi andaré otra vez. José María

El León Curioso dijo...

José María, en la ciudad de León hay muchos rincones con "magia" y supongo que ésta se potencia con la distancia.
Espero que cuando vengas disfrutes de tu estancia por aquí, y si tienes tiempo y te apetece compartir un rato de charla con un café, mándame un email.

Un saludo

José María dijo...

El León curioso, gracias por tu invitación a una charla, espero se concrete cuando vaya, sé que León tiene muchos lugares con magia, la calle de Matasiete es uno de ellos, no te parece?. Mi dirección es: jomagar42@yahoo.com.ar
Con afecto desde la distancia, José María.-

Anónimo dijo...

El León Curioso dice toda la verdad, el ayuntamiento es el culpable de todos estos abandonos y que el dinero se desvíe a megaproyectos absurdos; león tiene muchos rincones mágicos, pero si quedan en el olvido y no se cuidan, se perderá la magía y por mucho palacio de Congresos, tranvia (rídiculo) etc., León perderá su encanto.
Que lástima de gobernantes ¡cuantas barbaridades hacen!
Se gastaron la tira de millones en arreglar el rio, y ahora está otra vez igual de abandonado, han tirado edificios peciosos emblemáticos y así tantas y tantas cosas que no se comprenden.
León ha perdido verdaderas joyas y por supuesto entidad y personalidad.

Anónimo dijo...

A finales de los años 70 en el bar Matasiete había una familia gitana relacionada con el tráfico de drogas y acusados de una violación conocidos popularmente como "los Herminios"del conocido barrio de Corea. El patriarca gitano harto de sus fechorías y de la mala fama que traían a la comunidad gitana decidió ir al bar matasiete con un grupo armado con cachabas para acabar de una vez por todas con su aptitud. Nadie murió pero tampoco hay que olvidar lo que fue El Húmedo durante la década de los 70.

Laurentino López Tella dijo...

La historia está muy bien contada en sus diferentes versiones. Afortunadamente la hornacina ya sido restaurada.