El León Curioso

sábado, 4 de julio de 2009

El cine en relieve llega a León

Se ha estrenado recientemente en León la película “Ice Age 3”, que nos introduce una vez más en el mundo del cine en tres dimensiones, eso si, con la ayuda de las inevitables gafas necesarias para poder visualizar el efecto de la tercera dimensión.

En León, este efecto ya se pudo experimentar hace más de 50 años, en el que por entonces se llamaba “Gran Cine Condado”.

Diario de León, 13 de Enero de 1954

El 14 de enero de 1954 se proyectaba por primera vez en la ciudad, una película en tres dimensiones: “Los crímenes del museo de cera”, rodada en “estereovisión”.

Diario de León, 14 de Enero de 1954

Esta técnica se basa según la prensa de la época en que “… cada ojo ve una imagen distinta y totalmente separada de la que el ojo está mirando. En el cerebro se efectúa la conjunción de las dos imágenes, convirtiéndose en una nueva, en relieve.”


Es curioso que el director de esta película fuera André de Toth, que al faltarle un ojo, no podía ver el resultado del efecto de profundidad de lo que estaba rodando.

André de Toth

Dicen las malas lenguas que la película se veía borrosa y que a algunos espectadores les llegó a producir dolores de cabeza y vómitos. Todo un éxito.


viernes, 26 de junio de 2009

¿Tienes los zapatos sucios?

Anuncios publicados en el Diario de León durante el verano de 1924.





Y la caja original de la fantástica crema.

miércoles, 24 de junio de 2009

Ellas y sus guardaespaldas

Miércoles, 24 de Junio de 2009. Día de San Juan.



sábado, 20 de junio de 2009

Josefina Blanco, la actriz que cautivó a Valle Inclán

León ha sido y sigue siendo cuna de muchos personajes de todo tipo y profesión, pero si se habla de actores o actrices, la lista queda reducida a unos pocos nombres. Uno de ellos es el de Josefina Blanco, mujer probablemente más conocida por su matrimonio con Valle Inclán que por su carrera como actriz.

Josefina Blanco Tejerina nació en León en 1879. Su madre murió siendo muy niña y su padre la envió a vivir con su tía, la actriz Concha Suarez, que fue la que le introdujo en el mundo de la escena.

Su debut en el teatro se produce en Barcelona, de la mano de su tía, y ya en 1886, con tan solo 7 años, era objeto de atención por parte de los periódicos.

Diario de León, 30 de Septiembre de 1886

A partir de entonces, Josefina no dejó de actuar y compartió escenarios con las actrices más importantes de la época, llegando a trabajar para la compañía de más renombre del momento, la de María Guerrero, que era contratada en todos los grandes teatros del pais.

”Comedias y Comediantes”, Febrero de 1912

Y gracias al teatro conoció a Ramón del Valle Incán, formalizando sus relaciones en 1906.


Solo un año después, el 24 de agosto de 1907 deciden casarse. Josefina tenía 28 años y Valle Inclán 41. El matrimonio produjo un efecto beneficioso en el escritor, que abandonó el estilo de vida bohemio y desordenado que hasta entonces había llevado, mejorando incluso su aspecto físico.

Diario de León, 30 de Junio de 1906

Josefina continuó su carrera teatral durante unos cuantos años, haciendo todavía una gira por Sudamérica en 1910 en la que el escritor la acompaño desempeñando las funciones de director artístico de la compañía, pero en 1912 decide retirarse.

El Porvenir de León, 21 de Diciembre de 1910

Su retirada se produjo por una mezcla entre el desencanto hacia la profesión debido a que por sus características físicas solo la ofrecían interpretar papeles de “ingenua” y el convencimiento de que era más importante atender a su marido y a sus hijos tanto a nivel familiar como a nivel profesional, ya que ejercía de correctora de todo lo que su marido escribía.


Josefina y Ramón tuvieron cinco hijos: Joaquín María, que murió en 1914 con tan solo cuatro meses de vida, Carlos Luis nacido en 1917, María de la Encarnación Beatriz Baltasara (Mariquiña) en 1919, Jaime en 1921 y María Beatriz.

Valle Inclán con sus hijos

En 1924 Josefina se subió de nuevo a los escenarios y volvió a hacerlo en 1926 para representar obras de su marido.

Pasaron los años y en 1932, Josefina decide divorciarse. Para ello se pone en contacto con la abogada Clara de Campoamor, abogada que ya había intervenido en el divorcio de la escritora Concha Espina. Valle Inclán es condenado a pasar a Josefina la mitad de su sueldo de Conservador General del Patrimonio Artístico, y la reacción enrabietada del escritor fue dimitir de su cargo.


A pesar de todo, Josefina consigue unas condiciones bastante ventajosas, de forma que a la muerte de Valle Inclán, en 1936, queda como beneficiaria de los derechos de autor de casi toda su obra.

Firma de Josefina Blanco en 1938

El 19 de noviembre de 1957 Josefina muere en Pontevedra, lugar en el que pasó sus últimos años. De acuerdo con sus últimas voluntades, la enterraron en Cambados junto a su hijo Joaquín, muerto en 1934.

lunes, 15 de junio de 2009

Todo es diferente, todo es lo mismo

Es curioso observar lo poco que ha cambiado la programación de las fiestas de León en los últimos 50 años. Si uno echa un vistazo al programa de las fiestas de San Juan y San Pedro y lee los periódicos de la época, se dará cuenta de que todo sigue más o menos igual.


Distintos tiempos, distintas formas de hacer las cosas, pero casi casi los mismos programas. El concurso hípico, los fuegos artificiales, los gigantes y cabezudos, las verbenas populares, las tardes de toros, ….

En 1961 la bella Nina Espiniella era la reina de las fiestas, elegida entre las más guapas de los barrios de la ciudad.

PROA, 22 de Junio de 1961

Botines estrenaba un carillón electrónico capaz de alegrar las horas y las medias con melodías leonesas.

PROA, 23 de Junio de 1961

En la Sala de Fiestas Club Radio de la Calle Fuero actuaban Los Tres de Castilla y Gila.

PROA, 22 de Junio de 1961

Zori, Santos y Codeso presentaban en el Teatro Emperador la “graciosísima obra” “Eloisa, Abelardo … ¡y dos más!”

PROA, 24 de Junio de 1961

Y en la plaza de toros las grandes figuras del toreo del momento deleitaban a los aficionados con su buen hacer.

Diario de León, 23 de Junio de 1961

Se puede descargar el programa oficial de las ferias y fiestas de San Juan y San Pedro de León correspondiente al año 1961 desde AQUÍ. (PDF – 4,6 Mb)

viernes, 12 de junio de 2009

Palacio de Torreblanca

Hacia 1672 el regidor perpetuo de Leon y de Medina de Rioseco, Don Alejo Olmos Pimentel manda levantar una casa en la que entonces era la Plazuela del Teatro, ya que en ella estaba ubicado el Patio de Comedias de la ciudad.


En 1693 el sobrino de éste, Don Alejo Olmos Quiñones y Girón, marqués de Torreblanca aparece ya como propietario del inmueble, y así permaneció, en poder de este marquesado, hasta que en 1759 cambió de titularidad, pasando a formar parte de las propiedades de Bernardo Escobar, Señor de Cembranos.


En 1810 la casa fue totalmente saqueada por el ejército francés, que se llevó incluso los muebles.

Eusebia se casó en 1845 con Pedro de Balanzategui, militar vasco que llegó a ser alcalde de León en dos ocasiones, y fijaron su lugar de residencia en el palacio leonés, excepto en la época veraniega, que se trasladaban a Cembranos donde la familia tenía otro palacio.


Pedro de Balanzategui es fusilado en 1869, y su familia (la viuda y el hijo) empieza a sufrir dificultades económicas. Así, el 4 de marzo de 1874 vendieron el palacio al presbítero capellán del hospital de San Antonio Abad, Don Juan Balanzategui Olate por 31.667 pesetas. A partir de ese momento el edificio dejó de tener carácter residencial y empezó a tener diferentes usos, sufriendo profundas remodelaciones.


En 1883 se arrendó el palacio al Estado por doce años y 3.000 pesetas de renta anual, y allí se instalaron las oficinas de Gobernación y Fomento, y el telégrafo.


Don Juan Balanzategui murió en 1891 y dejó en herencia el palacio de Torreblanca a su hermana, doña Victorina Balanzategui, vecina de San Sebastián, que le alquila el palacio a la sociedad “El Casino”. Esta sociedad recreativa lo remodela nuevamente y añade un piso en el espacio comprendido entre las dos torres.


Por fin, el año 1921 los responsables de la sociedad Nuevo Recreo Industrial compran este antiguo palacio a doña Victorina por 175.000 pesetas. Pagaron 75.000 pesetas de entrada y las 100.000 restantes en plazos anuales de 25.000 pesetas. En 1924 y después de realizar nuevas reformas, el Nuevo Recreo Industrial traslada aquí sus salones sociales, ubicados hasta entonces en la calle La Paloma.

martes, 9 de junio de 2009

Esto va a ser ... (III)

Esta vez el reto es facilón. Una cosa tan horrorosa como ésta es imposible que pase desapercibida al caminante que en algún momento haya pasado por delante de este edificio.

¿De qué hablamos?