El León Curioso
Mostrando entradas con la etiqueta Nuestra Gente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nuestra Gente. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de junio de 2009

Josefina Blanco, la actriz que cautivó a Valle Inclán

León ha sido y sigue siendo cuna de muchos personajes de todo tipo y profesión, pero si se habla de actores o actrices, la lista queda reducida a unos pocos nombres. Uno de ellos es el de Josefina Blanco, mujer probablemente más conocida por su matrimonio con Valle Inclán que por su carrera como actriz.

Josefina Blanco Tejerina nació en León en 1879. Su madre murió siendo muy niña y su padre la envió a vivir con su tía, la actriz Concha Suarez, que fue la que le introdujo en el mundo de la escena.

Su debut en el teatro se produce en Barcelona, de la mano de su tía, y ya en 1886, con tan solo 7 años, era objeto de atención por parte de los periódicos.

Diario de León, 30 de Septiembre de 1886

A partir de entonces, Josefina no dejó de actuar y compartió escenarios con las actrices más importantes de la época, llegando a trabajar para la compañía de más renombre del momento, la de María Guerrero, que era contratada en todos los grandes teatros del pais.

”Comedias y Comediantes”, Febrero de 1912

Y gracias al teatro conoció a Ramón del Valle Incán, formalizando sus relaciones en 1906.


Solo un año después, el 24 de agosto de 1907 deciden casarse. Josefina tenía 28 años y Valle Inclán 41. El matrimonio produjo un efecto beneficioso en el escritor, que abandonó el estilo de vida bohemio y desordenado que hasta entonces había llevado, mejorando incluso su aspecto físico.

Diario de León, 30 de Junio de 1906

Josefina continuó su carrera teatral durante unos cuantos años, haciendo todavía una gira por Sudamérica en 1910 en la que el escritor la acompaño desempeñando las funciones de director artístico de la compañía, pero en 1912 decide retirarse.

El Porvenir de León, 21 de Diciembre de 1910

Su retirada se produjo por una mezcla entre el desencanto hacia la profesión debido a que por sus características físicas solo la ofrecían interpretar papeles de “ingenua” y el convencimiento de que era más importante atender a su marido y a sus hijos tanto a nivel familiar como a nivel profesional, ya que ejercía de correctora de todo lo que su marido escribía.


Josefina y Ramón tuvieron cinco hijos: Joaquín María, que murió en 1914 con tan solo cuatro meses de vida, Carlos Luis nacido en 1917, María de la Encarnación Beatriz Baltasara (Mariquiña) en 1919, Jaime en 1921 y María Beatriz.

Valle Inclán con sus hijos

En 1924 Josefina se subió de nuevo a los escenarios y volvió a hacerlo en 1926 para representar obras de su marido.

Pasaron los años y en 1932, Josefina decide divorciarse. Para ello se pone en contacto con la abogada Clara de Campoamor, abogada que ya había intervenido en el divorcio de la escritora Concha Espina. Valle Inclán es condenado a pasar a Josefina la mitad de su sueldo de Conservador General del Patrimonio Artístico, y la reacción enrabietada del escritor fue dimitir de su cargo.


A pesar de todo, Josefina consigue unas condiciones bastante ventajosas, de forma que a la muerte de Valle Inclán, en 1936, queda como beneficiaria de los derechos de autor de casi toda su obra.

Firma de Josefina Blanco en 1938

El 19 de noviembre de 1957 Josefina muere en Pontevedra, lugar en el que pasó sus últimos años. De acuerdo con sus últimas voluntades, la enterraron en Cambados junto a su hijo Joaquín, muerto en 1934.

viernes, 17 de abril de 2009

Alonso Pérez de Guzmán. Guzmán el Bueno (y II)

Pasaron los años y Don Alonso Pérez de Guzmán seguía viendo los ires y venires de los leoneses a través del tejido de saco que le cubría, hasta que a finales de Junio de 1900 la Diputación de León dispone que la estatua se inaugurará el 15 de Julio a las 7 de la mañana, motivando la queja de la prensa local que considera más lógico y conveniente que esta inauguración se hubiera celebrado durante las ferias de San Juan.

El Porvenir de León, 30 de Junio de 1900

El Porvenir de León, 4 de Julio de 1900

Para celebrar esta inauguración se pensó en un principio invitar al señor Fernández Cadórniga, al duque de Medina Sidonia, descendiente de Guzmán y a diputados y senadores leoneses, y montar unas tribunas para que el público que asistiera lo pudiera hacer cómodamente instalado. Pero en las reuniones posteriores entre el Ayuntamiento y la Diputación, éstos acordaron no dar solemnidad al acto y destinar el dinero que se iban a gastar a en “dar limosnas a los pobres en metálico y dos mil o más molletes a los pobres de la provincia que lo soliciten”.

El Porvenir de León, 11 de Julio de 1900

Después de tanto tiempo de esperas e incertidumbres, por fin se acerca el día señalado para la inauguración y el Porvenir de León en su edición del 14 de Julio dedica varios artículos al tema, entre los que se da cuenta del encargo del Ayuntamiento a la Casa Lorenzana de una vestidura de raso con los colores de la bandera nacional que sustituya al saco que hasta entonces había vestido. Así mismo este periódico hace notar la “impenetrable reserva” que se guarda en torno al acto.

El Porvenir de León, 14 de Julio de 1900

Por fin, el domingo 15 de Julio de 1900 a las 5 de la mañana se reunieron frente a la estatua el presidente de la diputación, el alcalde de la ciudad y el vicepresidente de la comisión provincial de monumentos históricos y tirando del cordón que sujetaba la nueva cubierta, descubrieron la estatua y dieron por inaugurada la obra, dirigiéndose después al Hospicio, donde repartieron a las asociaciones benéficas y a los pobres de la ciudad el dinero que estaba previsto destinar a las celebraciones.

Estatua de Guzman en 1902

La gente de León que se acercó a la Plaza a la siete de la mañana (como estaba previsto) para presenciar la inauguración, comprobó como una vez más les habían engañado y menospreciado al ver ya la estatua descubierta e inaugurada.

El Porvenir de León, 18 de Julio de 1900

El Porvenir de León, 21 de Julio de 1900

La obra de que Aniceto Marinas realizó para León tuvo gran repercusión y varias publicaciones nacionales le dedicaron artículos describiéndola y dándole la importancia que aquí se le negó.

La Ilustración Artística, 5 de Febrero de 1900

Nuevo Mundo, 1 de Agosto de 1900

Desde entonces el héroe y la plaza han sido objeto de muchas conmemoraciones y remodelaciones hasta llegar al día de hoy. Pero ésto puede ser otra historia.


Como complemento se puede escuchar este audio que en el año 2007 dedicó el insustituible Juan Antonio Cebrián en uno de sus Pasajes de la Historia a la vida y hechos de Don Alonso Pérez de Guzmán. Merece la pena escucharlo.

jueves, 16 de abril de 2009

Alonso Pérez de Guzmán. Guzmán el Bueno (I)

1294 fue un mal año para Alonso Pérez de Guzmán. Después de una vida de luchas y servicios a diferentes señores en una época de conquistas y reconquistas, y en premio a su abnegación, le ofrecieron la alcaldía de Tarifa, uno de los puntos estratégicos para controlar el Estrecho de Gibraltar. Los Benimerines en su afán por hacerse con la plaza y ante una defensa de ésta que hacía imposible su conquista, optaron por plantear a Guzmán una oferta que no pudiera rechazar: la vida de su hijo a cambio de la entrega de la ciudad.

Pero Don Alonso consciente de la responsabilidad contraída ante el rey y de las consecuencias que conllevaría la ocupación de Tarifa por los musulmanes, les arroja su propio puñal desde la muralla para que dieran muerte a su hijo. Y allí mismo, ve como lo degüellan.


Los Benimerines, entre el desconcierto que les produjo este sacrificio y las noticias de que se acercaban tropas cristianas en apoyo de Tarifa, deciden levantar el sitio, dando con su acción lugar a que Don Alonso Pérez de Guzmán quedara ya para siempre asociado al concepto de héroe.

Pasaron 600 años y el senador bañezano Gabriel Fernández Cadórniga convence a la reina regente de que sería conveniente para mantener viva la memoria de Alonso Pérez de Guzmán, dedicarle una estatua en su ciudad de origen que recordara su noble acto.


Así, el 23 de Julio de 1894, se publica en la Gaceta de Madrid una Real Orden firmada por la reina regente el 18 de Julio de 1894, anunciando la construcción de una estatua en memoria de Alonso Pérez de Guzmán.

Según esta Orden, su altura tendría que ser de tres metros y medio y se tendría que fundir en la fábrica de cañones de artillería de Sevilla con bronce de deshecho. La Diputación de León correría con los gastos de la construcción del pedestal, que tendría que hacerse con materiales de la provincia. Para la realización tanto de la escultura como del pedestal se abriría un concurso público entre escultores y arquitectos españoles, con el compromiso de entregar la obra a los tres años de promulgada la ley, es decir antes de Julio de 1897. Como punto final, la Orden dice que el pedestal deberá de incluir una inscripción a redactar por la Real Academia de la Historia.

La estatua se la encargan a Aniceto Marinas (autor entre otras obras del monumento a Velázquez frente a la puerta del Museo del Prado y la estatua dedicada a Eloy Gonzalo, el héroe de Cascorro, en el Rastro madrileño) y el proyecto para el pedestal se lo encargan al arquitecto Gabriel Abreu y Barreda.


La fundición de la estatua, finalmente no se llevó a cabo en la fábrica de cañones de Sevilla como dictaba la Real Orden, sino en los talleres catalanes de Masriera y Campins.


Mientras escultor, arquitecto y fundidores ultimaban los detalles para entregar en plazo la obra, el Ayuntamiento de León adecentaba la zona en la que en 1898 se colocaría finalmente la estatua.

El Porvenir de León, 17 de Julio de 1897

El 18 de Junio de 1898, la revista Madrid Cómico publica un artículo dedicado a Aniceto Marinas, y en una de las fotos que utilizan para ilustrarlo, se puede ver en el estudio del escultor un modelo de la estatua de Guzmán.

Madrid Cómico, 18 de Junio de 1898

En tres de los laterales del pedestal se incluyeron sendas inscripciones: “A GUZMÁN “EL BUENO” LA PROVINCIA DE LEÓN MDCCCXCVI”, “LOS BUENOS CABALLEROS NI COMPRAN NI VENDEN LA VICTORIA”, y “NO ENGENDRÉ YO FIJO PARA QUE FUESSE CONTRA MI TIERRA”.

La Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de la Provincia propuso una cuarta inscripción: “Ca, justo es que el que fue bondad, tenga el nombre de bueno”, frase que al parecer Sancho IV el Bravo le dedicó a Don Alonso recogiendo el sentir de sus gentes, pero que la Real Academia de la Historia no la consideró en la decisión final de qué inscripciones poner en el pedestal.




La Real Academia de la Historia fue la que decidió igualmente en qué sentido colocar la estatua, y se colocó tal y como está no para indicar al viajero que no le guste la ciudad por dónde se va a la estación, sino porque en esta posición el frente de la estatua está en dirección a la localidad de Tarifa, origen del hecho que se conmemora.

Guzmán quedó instalado en su pedestal, pero a la gente y a los que mandaban en esos días en la ciudad de León, aquella escultura no debió de agradarles en exceso, pues enseguida la cubrieron con un saco en espera de una ocasión apropiada para su inauguración.

lunes, 30 de marzo de 2009

La Gafa de Oro

La Gafa de Oro fue una de las primeras ópticas que se hubo en León. Abrió su tienda el 12 de Diciembre de 1925, y lo hizo en los locales comerciales que tenía la Casa Lorenzana, en la Calle Ordoño II nº 4.

Diario de León, 13 de Febrero de 1926 (con errata)

Diario de León, 27 de Febrero de 1926

Francisco Lorenzo, nacido en un pueblo de Valladolid, con solo doce años entró de aprendiz en la óptica “Alcañiz” de Valladolid, y después de once años estudiando y aprendiendo el oficio, decidió independizarse.

Francisco Lorenzo a finales de la década de los años veinte

Aconsejado por un viajante que le comentó que en León tendría poca competencia si abría un negocio dedicado a la óptica, decidió probar suerte y se vino a León, recién casado y decidido a empezar una nueva vida.

Francisco Lorenzo en el mostrador de La Gafa de Oro

Francisco Lorenzo, en la tienda que abrió en Ordoño II nº 4, además de los servicios propios de una óptica, ofertaba todos los artículos y servicios relacionados con la fotografía: cámaras, material fotográfico, ampliadoras, servicio de revelado (uno de los primeros en hacerlo de León y el más activo durante décadas), …



sábado, 21 de marzo de 2009

López Merille, el domador de la luz

El 29 de Julio de 1961 a las cuatro de la tarde, en el número 15 de la calle Hospicio, una gran explosión hizo retumbar toda la ciudad. Fueron los materiales inflamables que la "Tintorería Habanera" instalada en los bajos de ese edificio usaba para la limpieza de las prendas los que la provocaron.

Como consecuencia de esta explosión, se originó un incendio espectacular que necesitó la intervención de los bomberos de León y de la Base Aérea de La Virgen del Camino.


Diario de León, 31 de Julio de 1961

El propietario de la tintorería, Ángel Ramos Mata, murió a causa de las quemaduras sufridas y cinco de los quince empleados en el negocio, tuvieron que ser hospitalizados.

PROA, 31 de Julio de 1961

Don David López Merille, de 73 años, vivía justo encima de los talleres de la tintorería junto con su mujer Salustiana y sus hijas Concepción y Maria Luisa. El señor Merille y su mujer fallecieron en el acto como consecuencia de la explosión. Su hija Concepción lo haría poco después a causa de las heridas y de las quemaduras sufridas, y su otra hija Maria Luisa resultó con graves fracturas en las piernas y en la columna vertebral, ya que para intentar salvarse de las llamas saltó por la ventana.

Diario de León, 31 de Julio de 1961

David López Merille, aunque nacido en la provincia de Lugo, se vino a León en el año 1900, siendo un adolescente, para trabajar en los talleres que se habían abierto con motivo de la restauración de las vidrieras de la catedral que dirigía Juan Bautista Lázaro. Fue aquí donde aprendió hasta llegar a dominar a la perfección las técnicas del vidrio artístico.

David López Merille

En 1919, Merille era ya el propietario del taller en el siguió trabajando durante muchos años realizando vidrieras artísticas irrepetibles, hasta que con la segunda guerra mundial se vio obligado a cesar su actividad al no poder aprovisionarse los materiales de origen principalmente alemán que utilizaba en sus creaciones.

Palacio de los Guzmanes

Hizo entre otras las vidrieras del piso alto del patio del Palacio de los Guzmanes y las que cierran las ventanas de la planta principal del la Casa de Botines (se hicieron posteriormente a su construcción). En estas últimas se utilizaron como motivos decorativos, entre otros, los escudos de los partidos judiciales de la provincia de León.

Palacio de los Guzmanes

En resumen, López Merille fue un gran artista en todos los sentidos. Dominaba las técnicas medievales y modernas del vidrio artístico, el arte del miniado y fue además un reconocido dibujante.

Dibujo de David López Merille